miércoles, 22 de junio de 2011

Está cerca.

Estaban los dos sentados, estaba cayendo la noche ya, pero a ellos les daba igual, estaban juntos, que es lo que importaba en ese instante.
-Te quiero, mi vida. Eres mi dulce tormenta. -Dijo la chica, mientras se abrazaba al castaño.


Tras mucho tiempo, rompió el silencio la lluvia, una lluvia repentina.
-Valla, está lloviendo cada vez más. Lo cierto es que no me quiero ir... -Dijo el chico, mirando a su pareja.
-Ni yo, pero deberíamos irnos, va a caer una buena tormenta...
De pronto, se oyó un gran trueno. La chica se aferró a él, ya que no soportaba las tormentas.
-¡Tengo mucho miedo! ¡Vámonos ya!
Pero ya era tarde; la tormenta se acercaba, tenían frío, puesto que estaban empapados.
Hasta que sonó un trueno todavía más cerca, y el acto repentino que hicieron fue tirarse al suelo, tal y como enseñaban en las típicas acampadas del colegio.
-¡Ese ha estado cerca! ¡Tenemos que correr, joder!




Yuiko Aoi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario