martes, 19 de junio de 2012

¿Ya está?

La sala estaba totalmente oscura, y parecía que no tenía salida. Por mucho que buscase, no la encontraría. ¿Estaba perdida? No sabía ni cómo había llegado, ni por qué estaba ahí, ni por qué se oía a gente, si en realidad estaba sola.
De pronto, tropezó con algo, y cayó. Intentaba levantarse, pero no tenía fuerzas. 
En aquella sala reinaba el silencio y la soledad. Estaba totalmente sola, tendida en el suelo, sin poder moverse. 
"¿Qué haces ahí tirada? ¿No puedes levantarte, ni nadie para que te ayude?"
"Mírala, si es que es demasiado débil..."
"No durará mucho aquí..."
¿Por qué no paraban de criticarla? ¿Qué había hecho ella que hubiera enfadado a esas voces?
- S-sólo.. sólo quiero irme a casa... Quiero que acabe esta pesadilla, por favor... - Susurró. Su voz se iba apagando poco a poco.
Intentó de nuevo levantarse y poder buscar ayuda, pero fue en vano, no podía, cada vez era más débil, como si su energía la estuvieran absorbiendo esas voces.
A medida que pasaba el tiempo, notaba que le costaba más respirar, y por mucho que se esforzase, ya no podía hablar.
"¿Es así cómo termina mi vida? ¿Ya está? No puedo, tengo muchas cosas que hacer, no puedo morirme ahora, tengo que ser feliz...", pensó.
Y cerró los ojos, pensando en todos los buenos recuerdos que ella conservaba en su mente, y sin querer, esbozó una sonrisa.


Susanna Storm.



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